miércoles, 27 de marzo de 2013

EL SOL DE ALCIONE.




Dentro la Galaxia de la Vía Láctea, las Pléyades son un sistema de soles ubicadas en la constelación de Tauro, que giran alrededor de Alción, la estrella mas grande y brillante del grupo.
Las Pléyades forman un sistema, del cual nuestro Sol también forma parte, así como algunos otros soles, todos aparentemente con sus propios sistemas planetarios, se encuentra a 380 años luz d...e nosotros y abarca una región del espacio de unos 70 años luz de diámetro.

Nuestro Sol forma parte del sistema de las Pléyades y al Sol le toma 24.000 años completar una órbita alrededor de Alción.

La Tierra gira alrededor del Sol junto con otros planetas y lunas que a su vez giran alrededor de ellos. El Sol es la octava estrella de la espiral pleyadiana.

Los mayas sabían que así como la luna se mueve alrededor de la tierra y la tierra misma se mueve alrededor del sol, el sol (y todo el sistema solar, por supuesto) también se mueve alrededor de un sol, llamado ALCIÓN y que es el sol central de las pléyades. Es decir, los Mayas descubrieron que nuestro sol forma parte de un sistema de soles pertenecientes al sistema de Las Pléyades. Descubrieron que no son 6 soles los que giran en derredor del Alción sino muchos más, siendo nuestro Sol el que ocupa la séptima órbita, que recorre en, aproximadamente 24,000 años divididos en dos períodos de 12,000 cada uno. Este descubrimiento proporciona a los mayas una tercera dimensión en cuanto al rastreo de la tierra por su orbitar alrededor de Alción. Es decir, el calendario maya fecha no sólo la posición de la tierra alrededor del sol en algún momento dado, sino también la posición que la luna tenía en ese momento alrededor de la tierra y la que el sol tenía en ese momento alrededor de Alción. En una primera instancia, la astronómica: Es el inicio -o fin- de un año al que llamaremos “galáctico”. Es el inicio -o fin- de un ciclo de traslación de nuestro sistema solar por Alción, de un nuevo ciclo solar, de un nuevo Sol. El Sexto Sol en la cuenta Maya. La segunda instancia, tal vez la más importante para los mayas, implica el conocimiento de que este ciclo de 24,000 años que tarda un año galáctico en completarse, se divide en dos etapas o periodos de 12.000 años cada uno, los cuales, a su vez, se dividen en dos más, uno de 10.000 años de oscuridad -el que estamos finalizando en estos momentos- seguidos de un periodo de 2.000 años de luz, para nuevamente incurrir en 10.000 años de oscuridad y 2.000 años de luz. Los mayas también descubrieron que Alción tiene a su alrededor un gigantesco anillo o disco de radiación en posición transversal al plano de las órbitas de los soles de sus sistemas -incluido el nuestro- y que dicho anillo tiene un alcance efectivo de 2.000 años luz solares, o 759.864 billones de millas. De lo anterior se deduce que cada uno de los soles de dicho sistema, a su tiempo y obligadamente, tienen que cruzar dicho anillo o disco de radiación.



La velocidad de cada sol es distinta, y por lo tanto, se toman tiempos distintos para cruzar el anillo. En el caso de nuestro Sol, tarda cerca de 2.000 años en cruzarlo. El significado de tan magno evento es, por lo tanto, doble: Por un lado inicia un nuevo año solar, el sexto sol, el sol de los hombres de las altas vibraciones, y por otro, un nuevo ciclo de dos mil años en que la luz de Alción bañará directamente la tierra, propiciando con ello el que todos los hombres vibren a un nivel muy superior del actual, dando origen con esto a seres de un alto grado evolutivo de conciencia, ya que nada escapa al cosmos, ni siquiera el majestuoso y omnipotente ser humano.

Cuenta el Popol-Vuh que la humanidad ha sido creada y destruida cuatro veces. Dice el libro sagrado de los mayas que los humanos vivimos en el quinto sol. El de los hombres de Maíz

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