lunes, 4 de marzo de 2013

AURA & CAMPO ENERGÉTICO






Todo es energía manifestada en diferentes frecuencias. Tenemos un campo energético alrededor de nuestro cuerpo físico Este campo esta interconectado con el sistema de cackras y es denominado comúnmente como aura.


El aura humana se extiende hacia fuera unos tres a cuatro pies alrededor del cuerpo, e incluso entre cinco y seis pies en el caso de almas más evolucionadas. Está hecha de una variedad de frecuencias vibratorias o colores. Cada área de la mente a través de la cual fluye la toma de conciencia, refleja un cambio en estas frecuencias vibratorias de colores en el aura humana. Cuando tú hayas desarrollado una cierta visión síquica, viendo a través de los ojos del alma, serás capaz de mirar a una persona, ver el aura que la rodea y saber inmediatamente en qué área de la mente instintiva, intelectual o superconsciente ella está tomando conciencia en ese preciso instante.


Por ejemplo, si la toma de conciencia de uno estaba fluyendo a través de los dominios de la depresión, esto es, el área dentro de la extensa sustancia de la mente que contiene la frecuencia vibratoria de la depresión su aura lucirá bastante gris, sombría y lúgubre. Si la persona estaba tomando conciencia en el sentimiento de amor verdadero por toda la humanidad, su aura se vería azul clara, bordeada y matizada con amarillo.


Sin embargo, si su amor por la humanidad era de una naturaleza emocional, superficial, siendo más charla insustancial y emoción que compasión sub-superconsciente, su aura será rosa o rojiza, diciéndonos que aún existe un montón de fuego instintivo, y que si una circunstancia perturbadora ocurre, la persona podría olvidar fácilmente acerca del amor universal y ponerse furiosa. Entonces el rosa se transformaría en rojo llameante con rayas negras.


Luego de esto, si la persona sintiera remordimiento acerca de su altibajo emocional, su aura se tornaría azul oscuro, y tu a penas podrías ver su rostro debido a la neblina profundamente azul que se formaría alrededor de su cuerpo. Si la toma de conciencia estaba fluyendo a través del área de la mente de la inferioridad y de los celos, el aura sería verde grisáceo oscuro. Una persona con inclinaciones curativas tendría un aura color verde pálido. Un estudiante que está incrementando su conocimiento intelectual tendría un aura de color amarillo brillante. Las combinaciones son infinitas.






A menudo, muchos colores aparecen en el aura al mismo tiempo. Por ejemplo, el rojo del deseo suprimido y de furia, pueden aparecer junto con el amarillo de interés intelectual. La cabeza de esta persona estaría rodeada de amarillo, y la parte baja de su cuerpo con rayas rojas. Incluso una pizca de verde muy oscuro puede aparecer, mostrando que los celos causaron su furia. Se hace muy sencillo diagnosticar problemas emocionales simplemente viendo la frecuencia de vibración de los colores del aura y decidiendo a través de qué área de la mente está fluyendo la toma de conciencia.


El Incesante Flujo y Reflujo de los Colores


El plasma extenso de la mente está completo y concluido en todos sus varios estados, departamentos, áreas y humores. Simplemente aparenta que está siendo creado a medida que movemos la toma de conciencia a través de él. Cada área del universo ilimitado de la mente tiene sus propios colores y sonidos. Nosotros los interpretamos a través de nuestros nervios y los registramos como sentimientos. Cuando separamos la toma de conciencia de aquello de lo cual está tomando conciencia, es posible separar el sentimiento de aquello que sentimos.


Entonces podemos tomar conciencia del sonido del sentimiento y del color del sentimiento, al igual que del color del sonido, del sonido del color y del sentimiento del sonido. El captar este concepto requiere una buena cantidad de meditación de tu parte. Pero a su tiempo comprenderás la gama completa de la emoción y sus frecuencias vibratorias a medida que comienzas a tomar conciencia del aura alrededor de tu cuerpo físico.

Cuando alguien se halla fluyendo su toma de conciencia a través de áreas sub-superconscientes de la mente y se halla re-programando a nuevo su subconsciente, su aura cambia rápidamente. Tú sabes que él está progresando en el sendero, ya que su aura pasa por diversos cambios de patrones de color semana tras semana a medida que él trabaja hacia su interior con su toma de conciencia.


Un devoto sentado en meditación, trabajando diligentemente dentro de sí mismo, en el curso de media hora habrá cambiado los colores de su aura tres, cuatro o cinco veces, a medida que mueve su toma de conciencia desde las áreas instintiva-intelectual hacia el brillo de los dominios sub-superconscientes. Su aura tomará matices de celeste y de amarillo claro entremezclados con blanco.


Luego, a medida que él se mueve hacia la superconciencia, comenzarán a emerger rayos de luz de la fuente central de energía desde el meollo de su médula espinal y desbordarán hacia fuera a través de su aura y penetrarán la atmósfera de la habitación. Tú sientes su presencia como un darshan.


El sub de la mente subconsciente tiene un aura de su propiedad dentro del aura exterior que hemos estado describiendo. Es vista “dentro” del mismo cuerpo físico y es diferente de la cotidiana aura emocional-intelectual que aparece alrededor del cuerpo físico como resultado de que la toma de conciencia se halla en una u otra área de la mente. Todas las condiciones reaccionarias de nuestro pasado que se hallan actualmente reaccionando en nuestra mente subconsciente son reflejadas en los colores de esta aura subconsciente interna. Aunque parezca mentira, el aura interior se ve muy parecida a una pintura de arte moderno.


Esta parte del aura no fluye hacia fuera alrededor del cuerpo, pero se mantiene suspendida profundamente dentro del cuerpo, en el área del pecho y el torso. Observando profundamente en el torso, uno puede ver sus diversos colores. Estos no se mueven. Los pintores modernos, quizás sin saberlo, pueden haber estado pintando el aura sub-subconsciente de ellos mismos, de su familia o de sus amigos, ya que así es exactamente como lucen algunas pinturas.


El aura interna puede lucir así


Del lado izquierdo del pecho, una gran superficie verde; por debajo, en la zona del abdomen, una zona de rojo; cerca de la garganta, amarillo; cruzando el área del corazón, rayas de naranja o púrpura. Estos colores no se mueven. Ellos se mantienen allí vibrando, y el resto del aura se mueve alrededor y a través de ellos.


Trabajando con el Aura Interna


Tan pronto como uno comienza a meditar, para ganar suficiente control de la toma de conciencia, los colores se comienzan a mover un poco. Cuando el meditador rompe con sus patrones de hábito de la vida cotidiana comenzando a reprogramar su mente subconsciente, su aura interior comienza a cambiar. Cuando luego de una buena meditación, un predominante patrón reaccionario subconsciente aparece en su visión como si hubiera sucedido ayer, y él comienza a reaccionar nuevamente, una de estas estructuras puede moverse hacia arriba a la zona de la garganta. El se verá forzado a tragar saliva. En este momento, si tú le preguntas “¿Qué está pasando por tu mente?”, él te hablará claramente de su reacción.


Yo siempre recomiendo que esto se escriba y que sea quemado en vez de hablado. De esta manera, ese color desaparecerá para nunca más volver, y otro color se elevará por debajo. Un color verde puede irse y un color marrón elevarse para ocupar su lugar. Estas áreas reprimidas, eventualmente se disiparán, y la toma de conciencia que una vez se hallaba dividida de muchas formas, retractará sus tentáculos de las áreas externas de la mente hasta que le sea posible moverse libremente a través de todas las áreas de la mente.


Cada vez que una de estas condiciones reaccionarias subconscientes profundamente arraigadas se va, al aura interna se vuelve más fluida, más brillante y menos rígida. El devoto se vuelve más saludable. Luego de una completa limpieza subconsciente, después de quizás un año de trabajar consigo mismo y de desarrollar y re-programar su mente subconsciente positivamente, el pecho se transformará en una lámina de un hermoso color amarillo, y rayos de luz blanca podrán ser vistos emergiendo desde su interior.


Esto continuará hasta que el devoto pare de trabajar consigo mismo. Y si él comienza a habitar más en las áreas subconscientes o si encuentra en la vida una condición que no es capaz de encarar dentro de sí mismo, y retorna a resentimiento, egoísmo, autocompasión y rencor, el pecho se opacará de nuevo y lucirá exactamente como una pintura de arte moderno.


La mente es como un universo vasto. La toma de conciencia individual del ser humano viaja a través de la mente de un planeta a otro, de un área a otra.. O si comparamos a la mente con el mundo, la toma de conciencia individual del ser humano viaja a través de la mente del odio al amor, a la alegría, a la tristeza, a todas las diversas ideas y conceptos dentro de la mente como si viajara de país en país, de ciudad en ciudad. Por lo tanto, el aura humana es muy consistente.


Cada vez que la toma de conciencia individual del ser humano fluye a través del amor, el aura humana refleja los colores pasteles del amor, así como reflejaría los colores del odio, del temor, de los celos, de la exhuberancia, de la compasión y de las varias áreas del intelecto. Uno puede aprender a leer los colores del aura humana y conocer en qué área de la mente está fluyendo la toma de conciencia de la persona.


Compilado: Anónimo Donoso.
http://www.kuartadimension.com/



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